Estreno un nuevo blog en el que, de una forma totalmente subjetiva, (para informar "objetivamente" ya hay demasiada gente) opinaré sobre un tema que me apasiona: el deporte. Y en pleno mundial de fútbol, y tras le apabullante derrota de España contra Holanda, qué mejor forma de empezar que con mi opinión del partido.
Para mí, creo que muchos opinaréis igual que yo, hubo un momento clave, un antes y un después que marcó el partido. Un fallo clamoroso con el que sin él posiblemente la goleada hubiera sido al revés. Silva se equivocó, pecó de egoísta, individualista y egocéntrico. Quiso hacer una vaselina y falló, cuando la lógica dice que debía haber pasado el balón a Diego Costa, que estaba solo y era gol seguro. Eso sería el 2-0, ir al descanso con 2 goles de ventaja y, con Holanda asumiendo riesgos, es probable que el resultado final sería muy distinto.